miércoles, 12 de noviembre de 2014

El matrimonio: invento humano que no sirve

Podrían muchos decir que mi opinión sobre el matrimonio es debido al fracaso que sufrí con el mío,  pero esto no sólo lo opino yo, sino también muchas personas que están en este momento casadas y que tras muchos años, se preguntan si tomaron la decisión correcta en sus vidas.

Al principio de cualquier matrimonio todo es hermoso: el despertar con el desayuno en la cama, la primeras noches durmiendo juntos, los almuerzos que se cocinan con amor, las cenas (a veces con velas incluidas), las charlas hasta la madrugada, hasta la limpieza de la casa resulta ser un gesto de amor genuino aromatizado con inciensos y desinfectantes. Todo, todo lo haces con inmenso afán de complacer porque piensas que eso hace que tu matrimonio sea perfecto

El asunto es cuando pasan los años, te levantas y haces lo mismo. El sexo ya no es tan "guau" y terminan haciendo las mismas posturas de siempre porque "no hay tiempo y estamos cansados".  Limpiar la casa ya no es un acto de amor, es una esclavitud. Las conversaciones con tu pareja se vuelven triviales, ya han hablado de lo mismo y no hay temas de conversación. La llegada de los hijos distrae a la pareja y les quita privacidad, por lo que ya no tienen tiempo para salir y divertirse, para pasarla en pareja como lo hacían antes. De pronto en ese matrimonio se instala algo que es peor que un hongo que corroe la pasión, las ganas de cualquier pareja: LA RUTINA

lunes, 3 de noviembre de 2014

Cuando el desamor toca tu puerta

Cuando el desamor llega, ya nada es de color, solo queda la desilusión 
Te das cuenta que esa persona a la cual amaste sólo existía en tu mente, que nunca se ajustó a tus expectativas 
Te preguntas el porqué de tus enojos, por qué le peleabas, por qué sufrías tanto cuando dabas y no recibías. Por qué te molestaba tanto quedarte con los brazos abiertos y las manos vacías, esperando, esperando algo. 
¿Y los celos? ¿Qué hay de ellos? Cuando adrede te los generaba para asegurar su empobrecido ego y tu, infantilmente le seguías el juego celándolo también. ¿Cuantos corazones heridos en el proceso? ¿cuantos?
Entonces después de ese adiós tan amargo, cuando ves que ya no hay solucion, cuando te vas con tus sueños rotos a tratar de reconstruir lo destruido, cuando decides irte para siempre y pasas tiempo llorando, luego pensando y finalmente, resignandote a que eso se acabó, el causante de tu dolor reaparece como si nada.
Te das cuenta que tu corazón ya no palpita, que tus piernas no se tambalean al verlo, que logras darle un abrazo sin sentir nada y lo ves como el ser humano normal que es y no con esa aura mágica  que le daba tu absurdo enamoramiento. Ahi, en ese instante te das cuenta de que el desamor ha llegado y se ha depositado en tu interior. Que cuando llega ya nada lo hace irse, por más que te insistan y traten de recoger los pedazos que capaz quedaron esparcidos en el holocausto.
Nada. Ya no hay nada. Capaz cariño, capaz nostalgia. Pero lo que si sientes y es una gran dicha, es la libertad de no amar a quien no te correspondió en su momento. Y no es venganza, no, es justicia.